Venta on line cigarrillos electronicos liquidos para vapear y accesorios barato

Comentario de un médico vapeador, indignado, por las publicaciones negativas sobre los cigarrillos electronicos

Carta de un profesional de la salud a la secretaría del SEPAR:
Después de releer el comunicado de prensa que su sociedad, de forma alarmista, ha hecho pública en la agencia Pres sobre los riesgos de los cigarrillos electronicos, quiero recordarles, porque tengo la impresión que Uds. lo han olvidado, que la etimología del JURAMENTO HIPOCRATICO no proviene, aunque lo parezca, de “HIPOCRESIA” sino del gran galeno griego HIPOCRATES.
Tampoco estoy de acuerdo con Uds. en su frase “los profesionales sanitarios no recomiendan el uso del cigarro electrónico…” Yo soy profesional de la salud desde el año 1974 y por supuesto que recomendaría este sistema como método disuasorio del tabaquismo por las razones que le argumentaré a continuación:
En mi caso particular:
Era fumador “social” desde los 16 años (1969), mi edad actual es de 60 años y hasta hace CUATRO MESES fumaba una media diaria de 40 cigarros. En los test de dependencia física y psicológica mi gradiente ha estado siempre en lo más alto, dependencia severa.
Mi deseo era deshabituarme, por mi condición sanitaria y sobre todo en los últimos años porque veía como mi salud se resentía.
He llegado a probar todos los métodos que Uds. consideran y aprueban como sustitutivos (parches, chicles, pastillas, inhaladores TODOS CON NICOTINA), tratamientos de deshabituación con Champix y Zintabac; medicamentos en los que médicamente se han documentado casos de efectos adversos graves pero no por ello prohibidos ni publicados a la opinión pública; terapia grupal de los “famosos y costosos” programas PITA del Sistema Andaluz de Salud, terapia por láser, auriculopuntura... en fin, todo.
Ningún sistema me fue efectivo y a lo más que llegué con ellos (en el caso del Zintavac y Champix) fue a cortos periodos de tiempos sin fumar, pero con una gran sensación diaria de ansiedad, nerviosismo y diariamente luchando con la tentación de encender “un maldito cigarro” cosa que finalmente acababa siempre ocurriendo mas tarde o más temprano.
Mi problema no era en si “el síndrome de abstinencia nicotínica” sino el alto grado de dependencia psicológica y que además “me gustaba y complacía relajarme saboreando y exhalando bocanadas de humo en ciertos momentos del día” pero los productos químicos altamente adictivos que son “permitidos legalmente” adicionar al tabaco, y no me refiero a la nicotina, no permiten solo disfrutar de “un cigarrillo” en un momento puntual, no, te llevan a una dependencia total y absoluto y a un consumo cada vez mayor. Realmente tienen un “negocio lucrativo para muchos magníficamente montado”
En resumen, colaboré en el enriquecimiento de la industria tabacalera, colaboré en el enriquecimiento de laboratorios farmacológicos que me vendían “humo” a precio de caviar para volver una y otra vez al sitio de partida, seguir enriqueciendo las arcas del Estado y a las tabacaleras. ¡Negocio redondo!
¡Gracias a Dios! Hace ahora CUATRO MESES por el “boca a boca” conocí el mundo del “vapeo”, sin convencimiento y pensando que sería otro de los muchos métodos más que ya había probado decidí probarlo y me compre mi primer equipo convencional E-cig y E-liquido… y “DIOS” desde las primeras 24 horas sentí la sensación que esto si iba a funcionar y no me cabía en la cabeza el haberlo conocido por el boca a boca y de no tener conocimiento alguno de su existencia a través de los conductos sanitarios.
Conclusiones:
- Desde las primeras 24 horas hasta hoy no he vuelto a fumar ni siento ninguna necesidad de hacerlo, es más, con los demás métodos “probados científicamente” me iba detrás del humo de los fumadores y me olía a “gloría” y cuando caía en la tentación de probar de nuevo un cigarro… “esa primera calada era un placer indescriptible”, desde que “vapeo” el humo del tabaco me molesta extremadamente si me llega y una sola vez que decidí dar una calada a un cigarro convencional lo apagué sin llegar a dar una segunda porque me supo realmente asqueroso, curioso ¿no? ¡Pero no hay estudios…!
- He recuperado los sentidos del gusto y el olfato en grados por mi insospechado. ¡Pero no hay estudios…!
- No he aumentado mi peso. ¡Pero no hay estudios…!
- Cada vez me asfixio menos al subir cuestas, escaleras o caminar deprisa. ¡Pero no hay estudios…!
- Han desaparecido por completo los ataques de toses y arcadas matutinas. ¡Pero no hay estudios…!
- Mis piernas empiezan a no parecer sacos de arena. ¡Pero no hay estudios…!
- Mi tensión arterial se ha normalizado. ¡Pero no hay estudios…!
- Física y psicológicamente me siento una persona nueva y libre de algo que empobrecía mi autoestima. ¡Pero no hay estudios…!
Esta es mi experiencia personal, desde el punto de vista como persona y como profesional de la salud, podría seguir…pero creo que con esto es más que evidente la “evidencia”
Ahora entro a comentar partes de su comunicado de prensa que oculta verdades o dice verdades a media con el único fin de confundir a la opinión pública y crear alarmista incertidumbre injustificada o no demostrada en la población susceptible de no seguirles a Uds. y a sus “ricos mecenas” el juego del gran y lucrativo negocio que tienen montado entre todos y que ahora están viendo tambalearse desde sus cimientos.
Primero algo que no hay que demostrar porque cualquiera, sobre todo uds., debería saber: las sustancias utilizadas en los e-cig no son en modo alguno similares a las del tabaco, a excepción, claro esta, en los primeros estadios de uso, de la NICOTINA, otra curiosidad que les deja a Uds. en entredicho: la nicotina es “mala” y provoca adicción, según Uds. en los E-cig pero no lo es según Uds. en los chicles, parches, pastillas e inhaladores con incluso mayores dosis de mg/gr o mg/ml que fabrican los laboratorios farmacéuticos de sus “mecenas” . Que incongruencia ¿no creen?
La composición de base de los e-liquidos, como saben o deberían saber, es Propilenglicol o Glicerina vegetal o una mezcla de ambos, saborizantes diluidos también en uno de estos dos componentes mencionados y nicotina (cuando se usa)
De la nicotina ya hemos comentado en el punto incongruente anterior.
Tanto el propiliglicol, como la glicerina, como los saborizantes están autorizados para su uso humano por los Organismos Sanitarios competentes en materia de Salud Publica, estas sustancias están reconocidas por la propia FDA como seguras para uso humano y vienen usándose desde hace tiempo en la industria alimentaria y farmacéutica como bases diluyente de preparados de consumo habitual para uso por vía digestiva, dermatológica e incluso inhalatoria. Como en el caso del punto anterior ¿son perjudiciales entonces en los e-cig y no entonces en el resto de productos del mercado farmacológico y alimentario? ¿Otra incongruencia?
¿No hay estudios que lo demuestren o no les interesa a Uds. que se conozcan los que ya existen y que no favorecen en sus resultados a sus intereses y el de sus mecenas? Obviamente van a esperar a tener los suyos propios, subvencionados por la industria tabacalera y la industria farmacéutica implicada y por consiguiente con resultados sesgados por los “intereses” de aquellos que quieren fulminar este invento, por causas económicas (industrias del tabaco, industrias farmacéuticas,…)
Los estudios llevados a cabo por Health New Zealand demuestran que la seguridad de estos productos es, como mínimo, comparable a la de los productos de sustitución que se encuentran en el mercado, como chicles, parches o inhaladores de nicotina.
Cito:
"Conclusion:
El e-cigarrillo no produce humo ni tóxicos propios del humo. En consecuencia, las reducciones recomendadas en 2008 por el Comité de Regulación del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud para tóxicos principales en el humo de los cigarrillos (de acuerdo con los artículos 9 y 10 del Tratado de las Redes de Trabajo de la Convención para el Control del Tabaco de la OMS), son ya altamente superadas y adquiribles para los fumadores que pasen a usar un e-cig.
La seguridad absoluta no existe con ninguna droga, pero las emisiones del e-cig, comparadas con el humo de los cigarrillos, son entre 100 y 1000 veces más seguras. Con las pruebas actuales, el e-cig es similar a los inhaladores de nicotina medicinales en la seguridad de sus emisiones y dosis de nicotina."
(Society for Research on Nicotine and Tobacco (SRNT) Dublin, April 30, 2009)
¿Cuál es el problema entonces? Muy sencillo…, que lo han ignorado mientras que pensaban que era solo una “moda” de unos cuantos frikis, pero ahora que empiezan a vislumbrar que el “personajillo de la calle de boca en boca” está descubriendo que es un método que funciona a corto y largo plazo, que no es otra mentira más de las que hasta ahora nos han venido “vendiendo” la vorágine de expertos sanitarios ávidos de triunfalismo y enriquecimiento personal, ahora… hay que atajarlo por lo sano o se le desmonta todo el negocio: perdida de impuestos desorbitados de Hacienda sobre el tabaco, perdidas económicas de la hoy millonaria industria tabacalera, menos negocio para ciertas industrias farmacéuticas, menos dinero a repartir para los colaboradores de campo como uds, etc, etc, etc… ¡PATETICO!, realmente patético…
Creo que hablamos de salvar vidas o, como mínimo, mejorar la calidad de vida de muchas personas, sin perjudicar a nadie, ese es el origen del JURAMENTO HIPOCRATICO con el que empecé este comunicado de repulsa, por lo cual considero muy serio que puedan informar y manipular erróneamente a la opinión pública, que se fíen de su palabra, y que pueden decidir seguir fumando en lugar de probar este sistema como medio de sustitución, alarmados sin motivo por afirmaciones erróneas.
La batalla es común: acabar con las molestias que producen los cigarrillos tanto a los propios fumadores como a terceras personas. Todos queremos lo mismo, y sin embargo están abortando un medio que podría conseguir ese objetivo común. Remítanse a los estudios existentes, que aunque pretendan obviarlos, les aseguro que ya los hay y existen.
Termino diciendo que como persona me siento indignado y como profesional de la salud me siento “avergonzado” por la actitud de unos profesionales a los que siempre se les ha supuesto una integridad ética y moral intachable, pero que esta vez han perdido el NORTE, y han dejado ver, muy a las claras, cuales son sus verdaderos intereses y fines.